El Espíritu del Chichinabo

Lonedain Art

Hoy os voy a contar un cuento. No hay brujas, que ya hay demasiadas, tampoco hay enanos, ni espejos; a cambio tenemos un protagonista que dista de ser niño, al menos en foto.

Hace mucho tiempo había un ser humano que estudiaba con afán la vida de los bosques, natural y campechano, disfrutaba poniendo nombre a la flora. Una vida de tranquilidad, playa y algo de cachondeo, como cualquier estudiante del mundo, hasta en los cuentos los estudiantes tienen una vida ciertamente dispersa. Pero todo en esta vida termina. Y a nuestro ser humano le llego un terrible monstruo en forma de dragón laboral. Grande, feo y con un sueldo realmente miserable.

Valiente y desorientado, nuestro ser humano se lanzó contra el dragon laboral, el cual lo apretó contra sus duras escamas, le propinó dos capones y unos cuantos manotazos. Lo dejó trituradito con muchas cosas en las que pensar. Y pensó, busco y llegó a la conclusión de que la vida sólo se vive una vez, que se sepa, y que le importaba un pepino el dragón.

Entonces decidió convertir lo que le gustaba en su nuevo dragón. Ahora, lo podemos encontrar aprendiendo las herramientas para luchar contra este nuevo dragón. y como ya se sabe que los tiempo muertos no suelen aparecer en los cuentos, mientras os dejo con Lonedain Art, para ver como va.

Aún no hay fin, sólo inicio. Unos pocos post, que espero se multiplequen a buen ritmo.

Os recomiendo que paseis por la web de nuestro ser humano, y mientras os dejo algunas de las cositas que ya han brotado de este personaje de cuento.

Adios Richard Wright

Falleció ayer, día 15 de septiembre de 2008, con tan sólo 65 años. El cancer llamó a su puerta y en poco tiempo se lo ha llevado con él.

En 1965 fundó junto con Roger Waters y Nick Manson “The Pink Floyd Sounds”, que llegaría ser el grupo conocido como Pink Floyd solamente. Que puedo decir es una de los grupos que más me han marcado, cuando se junta el talento con las ganas, surgen fenómenos como ese grupo.

Si bien no era el componenete más conocido, ni más prolífico del grupo, si que le debemos algunas de las mejores canciones como “The dark side of the moon” o la que posiblemente sea mi preferida de Pink Floyd “Wish you were here”. Ya hay muchos datos sobre él, sobre su música y sobre todo lo que rodea al grupo en muchas webs, por mi parte, sólo quiero poner un minúsculo grano de arena en el homenaje que se merece.

En fin, como se suele decir nos deja uno de los mejores. En este caso muy acertadamente. Adios Richard Wright.

Holy Ghost

Lo reconozco, soy un fan de Cazafantasmas y de xkcd.com. Sencillamente genial.

Pataleta

Alguien me dijo una vez que el mundo está lleno de buenas intenciones y de malas acciones. Este que suscribe, en un acto de despropósito, arropado con las manazas que la naturaleza me ha dado, la ha cagado, jodido, pifiado, metido la pata, enmarronado, en resumen, me he cepillado parte del blog.

Decido a actualizarme en la cresta del wordpress, he actualizado la web. Y cuando digo actualizado digo cepillado. Que bonito pensé.

Bien, pues de alguna manera me he cepillado las categorías, los post que estaba preparando y quién sabe que más. El theme que he estado preparando no funciona ni bajo amenazas y estoy un tanto hasta el gorro de que no me salga ni una, me frustra no tener tiempo para esto, y hacer las cosas a salto de mata. En una de estas, jubilo el blog. O comienzo de nuevo. En realidad, no son más que unos y ceros. O no. Que lo juzge uno con criterio, que cada vez esto tiene menos rumbo, menos ilusión y no nos engañemos me tiene un tanto tostado por la parte anversa de los genitales.

Por ahora pataleta. Mañana, ya veremos.

Cabezazos matinales

Despertares con forma de puño. Morfeo nos deja caer por sopresa de sus brazos y el golpe en el frío suelo hace el resto. Como un trozo de celofán con sábanas me arrastro hasta la ducha. Todos los días lo mismo, las mismas tonterias, las mismas ganas de trepar a las copas de árboles para comprobar si los filibusteros vienen encabronados o por una santa vez se dedican a joder a otro.

Salir de casa camino al purgatorio, a pagar las maldades que aún estoy por cometer. Todas la mañanas me cruzo con los mismos perros tirando de sus dormidos dueños, los mismos parquímetros debidamente vandalizados, los mismos grupos de adolescentes clónicos parloteando insufriblemente, la misma basura rodenado los cubos, el mismo retortijón en el bajo vientre. Lo mejor, un perro negro grande que corretea como un niño con exceso de azucar.

Detrás lleva una extrañamente risueña señora, todo sonrisa, mermelada yPero negro almíbar. El perro siempre llega correteando, me da unos cariñosos cabezazos a modo de saludo hasta que le palmeo la cabezota o le digo cualquier cosa, y prosigue con sus carreras oscilantes como si nada hubiera sucedido.

Detrás llega la señora, que sistemáticamente comienza un monólogo, que no sería un diálogo aunque no fuera temprano, aunque tampoco me he parado a intentarlo. Nunca me dejará de sorprender que existan personas que puedan hablar tanto a esas horas tempranas. Tan pronto como las buenas maneras matinales me permiten reaccionar me despido de la señora y continuo por mi viaje por la laguna estigia. Ya he pagado mi moneda a Caronte.

Hay situaciones en la vida que comienzan sin razón y por pavonean sigilosamente por el común de nuestros días. Se arrastran en nuestros rincones hasta que un día comienzan un periplo hacia la línea del horizonte, lentamente, dejando penas, olvidos y algunas veces una amarga reflexión; otras, llegan y van como un tormenta de agosto, con las chanclas playeras y la cara de gilipollas puestas, es decir, sin avisar.

En esta ocasión, ni lo vi llegar, ni la vi marcharse. Un despiste más pasa desapercibido en mi, por lo que tardé varios días en darme cuenta de que me faltaba algo Día tras día cargaba con una sensación sorda, como una ausencia en lo cotidiano, como cuando laboras duro y llegas a casa sin llaves o la carrera hasta el autobús termina mirando con cara de incrédulo al conductor por no tener billete que mostrar. Un día estaba el simpático perro negro y su dicharachera dueña y otro no. Así es la vida.

No nos engañemos. La falta del primer saludo amable, a veces el único, de la mañana no me sentí especialmente consternado, de hecho creo que a esas horas tempranas no soy apenas capaz de sentir. Y sin embargo, el pasar de los días me dejaba en la boca un recuerdo agridulce. A nadie le disgusta un palabra amable o un gesto de cariño, aunque sea a cambio de soportar un monólogo matinal. Bien me servía ese cabezazo de pura inocencia para poner buena cara ante la retaila de la dueña, que al fin y cabo si llevaba el ipod tampoco se daba cuenta.

Y como son las cosas, ambos dos gestos habían dejado surco en mi cotidaneidad. A veces no nos damos cuenta de que son las cosas sin importancia las que hacen que todo lo demás se sostenga.

Al principio, probé a salir un poco antes, luego un poco después. Nada. Finalmente, me dejé llevar por la resignación. Pero poco a poco cambié ese saludo, por una historia tejida para justificar esa falta cada día más patente. Todas diferentes, cada cual más disparatada que la anterior. El esfuerzo de despertar para pensar una nueva historia cada día me hacía más efecto que el café, me transportaba lejos de la mierda de la mañana que me esperaba y me transportaba a mi espacio interior donde sólo mando yo. Había cambiado un amable saludo, por una historia.

Realmente, me hubiera gustado poder agradecer o demostrar la cantidad de pequeños buenos ratos o sonrisas que me han arrancado, pero pensándolo bien, ni el perro me entendería ni la amable señora me escucharía, probablemente me tomara por loco, o no, que sé yo. Supongo que estamos ante uno de esas cosas que no conocen causa o efecto, sino que simplemente suceden.

Tu problema es tu actitud de negro

Leo en ADN.es la siguiente noticia:

El líder de Sex Pistols se lía a puñetazos con el cantante de Bloc Party en el Summercase

Rescato esas líneas del artículo:

“Según la versión de Okereke (que salió a tocar las maracas durante la actuación de Kaiser Chiefs en el Summercase de Barcelona), se acercó al icono del punk en el backstage para pedirle que se planteara la reunión de Public Image Ltd (la banda que formó Lydon tras la prematura disolución de los Sex Pistols).Supuestamente Lydon, que había confraternizado con unos cuantos compatriotas tras el concierto, no se tomó nada bien el asunto, respondiéndole de forma intimidatoria y agresiva: “Tu problema es tu actitud de negro”.[...]

Okereke se vio entonces envuelto en una pelea con tres los acompañantes de Lydon, de la que tuvieron que sacarle Ricky Wilson (de los Kaiser Chiefs) y Yannis Philippakis, vocalista de Foal”

Okereke sostiene que es muy triste la actitud racista de Lydon, pero personalmente creo que si atendemos a su trayectoria personal, lo del racismo queda descartado. Es más, me parece un claro caso de usar el racismo cuando en realidad se trata simplemente de un tipo que le gustan las peleas y las broncas.

Vivimos en un tiempo de temas tabú, como el racismo, el machismo o la xenofobia y que todo tema con posible afectación se redirecciona hacia ese tabú (que normalmente es un serio problema y hay que eliminar) . Se tiende a colgar con inmediatez la etiqueta tabú que desvirtua el verdadero problema. El racismo, es una discriminación por raza, y Lydon le ha dado un paliza no por su color, sino por decir meterse donde no le llaman, el resto es pura anécdota.

En fin, hay cosas que nunca cambian, como los Sex Pistols. Y espero que no cambien nunca, esto de la música no sería lo mismo.

Además, os dejo un conciertito, de regalo.

Trazo de tiza

Se pone al fuego en un caldero clásico de bruja, de esos negros, redondos y con el metal gastado, se le meten unas teorías sobre paradojas, una precisosa historia de amor y desencuentro, un dibujo a la acuarela sencillamente impresionante y tenemos mi comic favorito de Miguelanxo Prado: Trazo de Tiza.

Soy lector asíduo de comic. Lo confieso. Me he criado entre las aventuras y desventuras de comics de superhéroes, los cuales dentro de su destino infantil beben esa genialidad de ser un reflejo de las tragedias griegas y las historias mitológicas de todo el mundo. Y claro, una infancia con semejante equipaje no podía convertirme en otra cosa que un adulto ávido de buenas historías, con algunos menos prejuicios ni condicionates a la hora de seleccionar las fuentes de esas buenas historias.

Y llegamos a Trazo de Tiza. Es una obra pintada sobre acuarela en tiza y pastel (como bien me corrige la sabiduría ilustradora de Lonedain) , que narra la historia de unos amantes en un pequeña isla que no puede hacer otra cosa que recordar tierras gallegas, con unos colores de cielo y mar realmente impresionantes. Una maravilla que une con sencillez conceptos completamente diferentes. Personalmente, me encantó el trato que tiene sonbre los personajes, sus motivaciones y su forma de proceder es sencillamente maravillosas. Y además, está lleno de referencias literarias, algunas que estoy seguro aún no he descubierto.

Vamos, que no me queda otra opción que recomendar, mucho no, muchísimo esta obra. Yo la he disfrutado, y con cada relectura siempre encuentro algo nuevo.

Un día de estos

Me paso el santo día sentado sobre mis propios cojones realizando tareas que importan una mierda, es más, dudo que le importen realmente a alguien. Y además, me pagan por ello.

Hay algo que está mal en todo esto, muy mal.IRA

Supongo que si me pusiera a reflexionar descubriría un mundo onírico, una realidad de sueño inyectada en una nalga. Si tuviera suficientes cojones me liaría a patadas con las metáforas de la vida, con los mensajes que los difuntos nos dejan en el rabillo del ojo, con las mentiras que nos contamos mil veces hasta que nos creemos que son verdad.

El miedo a lo desconocido, un simple desvarío de un enajenado o una pataleta infántil de otro más descontento con el mundo. Da lo mismo. La vida es una trampa bien diseñada, bien te metes no sabes si termina cuando sales, y en cualquier caso no hay vuelta atrás. Paradoja existencial o engaño de los sentidos, unos genes que nos predisponen a creer, o una psicología que nos aleja del desastre. No tengo ni puta idea.

Hasta que me salga o me caiga; música, lectura y bocadillos de jamón. Nacemos con caducidad, y a todo cerdo le llega su San Martín, a vivir que son dos días, racionando el pan que nos ganamos por poner la cara, y si no hay suerte, el culo.

Y sin embargo, me quedo con las ganas de agarrar al viento por el pescuezo, enrollarme los cojones con forma de turbante y reparar la fisuras de mi ajada voluntad. Un día de estos me tomo la pastilla roja y me bajo del taburete, me lanzo a descubrir que es lo que realmente me puede llegar a ofrecer la vida y que le den por culo a todo lo demás. Un día de estos, un día de estos.

Poesía en lata

Definir mi poesía es como atrapar las horas en un sueño, contar los puñados de arena de una playa o buscar sentido a un discurso formado por palabras dichas al oido. Soy completamente ineficaz para describir mi sensación cuando camina rozandome con la cadera, entender que puede haber detrás de esa mirada que hace correr mi sangre, más más rápido que la ira, esa que la vida cruel pone en el ser de los despechados.

Puebla mi mente como una hoguera de fuegos fatuos, bailando cada noche, rendida al amanecer. Reina en los bailes del pensar, es a pesar de los días nublados, el sol que calienta estos frios dedos, dándoles la vida suficiente como para describir curvas y rasantes, permitiendo a esta triste condena ver la luz a través de los barrotes.

Un cajón vacio de lo mío y lleno de lo tuyo. Ni contigo ni sin ti. Ni blanco ni negro. Mil definiciones me bombardean la cabeza, la mayor parte ya labradas con esfuerzo por artistas o poetas, que dejaron sus pasiones en forma de versos, que a mi me parecen que no podían sentir sin haberte conocido. Que jodido ufano me siento desde este pedestal que tengo, con forma de taburete, con un sóla pata con tu nombre grabado.

Y noto como me voy desangrando, poesía roja derramada y brota negra por el silencio de mis palabras, escondiéndote los mares de historias que me gustaría contarte al oido. Mi falta de criterio me está desangrando. Amor marcado con fuego en las arrugas, que me cuenta que no se puede vivir sin ella, que no hace otra cosa que añadir nuevos colores al anochecer, y nuevos dolores al amancecer.

Oí que un poeta definía la poesía como un árbol sin hojas que sin embargo da sombra. Muy rebuscado en mi opinión, prefiero paradoja detrás del acertijo, colchón con forma de duro suelo en que no se puede amar ni dormir, viento que no sopla; para mí, mundano en mi sencillez, la poesía es cada movimiento de su cadera, vivir contigo. Las más de la veces sólo tú.

Maldito Abril (III)

Algunas veces la vida tiene un extraño sentido del humor. Acostumbrado a los palos sin zanahoria, tanta caricia me empieza a escamar. Tras realizar un profundo surco en lo enrevesado de mi mente sin llegar a ninguna conclusión, sólo me queda una opción: disfrutar. Disfrutar de las cosas que me gustan, del viento que me empuja, de los besos que no he pedido y del cambio de signo del maldito mes. Y que dure.

Mañana a estas horas estaré haciendo sangre en la bestia, de maldito a predilecto, acojona como un día cambia la vida y el traspiés se torna en paso firme, la mano temblorosa en firme, el maldito abril en un floreada primavera.

Nadar contra corriente lleva a cansarse y al ahogo, así pues asimilo las buenas nuevas, y aprovecho el tirón. Me voy de vacaciones, me voy a París. En cuanto vuelva, espero tener un nuevo mundo de historias que contar, hasta entonces sed malos, muy malos. Mucho. Yo lo seré.