Cabezazos matinales
Despertares con forma de puño. Morfeo nos deja caer por sopresa de sus brazos y el golpe en el frío suelo hace el resto. Como un trozo de celofán con sábanas me arrastro hasta la ducha. Todos los días lo mismo, las mismas tonterias, las mismas ganas de trepar a las copas de árboles para [...]