LA IRONÍA DE LA VIDA
Confieso. Soy un sociópata. Me encandilo como un mosquito con la luz de los faroles observando las estrañezas de los seres que comparten conmigo este baño de lágrimas. A lo más, todos estamos del lado de idos, ya manido aquello de que todos estamos algo locos.
Observar las excentricidades de los demás siempre da un poco [...]